jueves 1 de abril de 2010

Jueves Santo


Evangelio según San Juan 13,1-15.

Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?". Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás". "No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte". "Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos". El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios". Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por :

San Juan-María Vianney (1786-1859), presbítero, párroco de Ars
Sermón para el Jueves Santo

«Los amó hasta el extremo»


¡Qué amor, qué caridad la de nuestro Señor Jesucristo al escoger la vigilia del día en que habían de hacerle morir para instituir un sacramento por el cual iba a quedarse entre nosotros, para ser nuestro Padre, nuestro Consolador y toda nuestra felicidad! Más felices somos nosotros que los que vivían en tiempo de su vida mortal en que él no estaba en un lugar fijo, en que era necesario desplazarse lejos para tener la dicha de verle; hoy le encontramos en todas los lugares del mundo, y esta dicha se me ha prometido ser realidad hasta que se acabe el mundo. ¡Oh amor inmenso de un Dios por sus criaturas!
No, nada puede hacerle parar cuando se trata de mostrarnos la grandeza de su amor. En este momento, dichoso para nosotros, toda Jerusalén esta ardiendo, todo el populacho hecho una furia, todos conspiran su perdición, todos quieren se derrame su sangre adorable –y es precisamente en este momento- que él les prepara, igual que a nosotros, la prueba más inefable de su amor

miércoles 31 de marzo de 2010

Acompañemos en pena y alegría a Cristo Joven


Hola amig@s: les escribiré algunos horarios de los cuales he sido informada para que así puedan asistir a estos días importantes a la comunidad más cercana, la idea es que no se lo pierdan :) Si estoy en error con lo que escribo, corrijan y si quieren agregar más fechas y actividades no hay problema.


COLEGIO INGLÉS SAN JOSÉ:

* JUEVES SANTO: Celebración de la última cena, misa a las 16:30 hrs. En este día estarán disponibles las confesiones.

* VIERNES SANTO: No hay actividades

* SÁBADO SANTO: Vigilia pascual, preparativos y finalmente la celebración, la gran fiesta a las 22:00 hrs.


PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA:


* JUEVES 1 DE ABRIL: Misa en celebración de la última cena a las 20:00 hrs posteriormente se hará adoración al santísimo.


* VIERNES 2 DE ABRIL: Acompañando a Jesús en el calvario. De 10:00 a las 13:00 Se realizará un retiro en la parroquia, al mismo tiempo habrán confesiones. A las 18 horas se realizará una adoración a la cruz. A las 19:00 hrs se realizará el vía Crucis por las calles del sector.


* SÁBADO 3 DE ABRIL: Preparando el corazón para las fiestas. de 10:00 a 13:00 hrs. se continuará con el retiro en la parroquia. 21:00 hrs. Finalizará con la Vigilia Pascual.


PARROQUIA MADRE DE DIOS:

* VIERNES SANTO: 21:00 hrs. Via Crucis.

* SÁBADO SANTO: 21:00 Vigilia Pascual.

PARROQUIA SAN PABLO:

"CAPILLA SANTÍSIMO SACRAMENTO"

* JUEVES SANTO: a las 20:00 hrs se hará la celebración de la última cena en la capilla para posteriormente hacer adoración al santisimo.

* VIERNES SANTO: 16:00 Hrs, Adoración a la Cruz, y posteriormente a las 20:00 Hrs, Via Crucis en el Campo Eucaristico.

* SÁBADO SANTO: 20:00 HRS celebrando la resurrección de Jesús.

* DOMINGO DE RESURRECCIÓN: misa de Fiesta! a las 9:00 hrs.




¡DÉJATE!

Hace ya tiempo que comprendí
Tú me buscaste en todas partes,
la llama que un día empezó a fallar,
Tu no dejaste se apagase.

Yo no comprendo y digo que será,
será que estaba equivocado,
y he descubierto que este loco está,
de amor muriendo porque le ame.

Yo no he querido saber más
de la locura que me late,
pero la fiebre quiere regresar
y El no dejó de predicarme.

Y Tú me dices:
“Déjate, que te consuma este fuego
no apagues llamas a esta hoguera
que si no hay fuego no habrá luz.
Créeme, que estoy clavado porque te amo
no encontrarás en otro lado,
quien quiera ya morir por ti.


No tengas miedo, no te dejaré,
las veces que tú me reclames,
yo gozo al ver que quieres regresar,
déjame que yo te levante”.

Señor, no ves que quiero regresar,
pero me pesa mi pasado,
acaso pides lo que no sé dar,
el tiempo me ha secado el alma.

Tanto he besado el suelo, no lo ves,
mis manos se han cerrado tanto.
“No te preocupes, te rescataré,
mi vida cambio por la tuya”:

Y Tú me dices:
“Déjate, que te consuma este fuego,
no apagues ya más esta hoguera
que yo encendí en tu corazón”.

Miércoles Santo


Evangelio según San Mateo 26,14-25.

Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me darán si se lo entrego?". Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo. El primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: "¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?". El respondió: "Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos'". Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: "¿Seré yo, Señor?". El respondió: "El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!". Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: "¿Seré yo, Maestro?". "Tú lo has dicho", le respondió Jesús.

martes 30 de marzo de 2010

Es importante tener en cuenta en esta Semana Santa.


- Elementos y signos celebrativos comunes a los tres días del Triduo Pascual

Son varios los que se nos recomiendan como expresión de nuestra fe y forma de incorporarnos activamente a su contenido:

1. El ayuno pascual de los dos primeros días, Viernes y Sábado Santos. Obligatorio el Viernes y recomendado vivamente el Sábado. Es la expresión tradicional utilizada por la Iglesia porque el Esposo le ha sido arrebatado; ayuda y fomenta el espíritu de oración y reflexión sobre los hechos centrales de nuestra redención.

2. Celebración de la Liturgia de las Horas, especialmente del Oficio de Lecturas del Viernes y Sábado Santos, como forma de meditación y contemplación de la Pasión, Muerte y Sepultura del Señor, en espera del anuncio de la Resurrección.

3. Preparación de los Ministros. Las celebraciones de estos días, por ser distintas y especiales en su contenido sacramental y en su forma ritual, requieren una especial preparación catequética y técnica. Los que las presiden, como también los ministros y colaboradores, deberán ser instruidos cuidadosamente en lo que deben hacer y, sobre todo, en el contenido espiritual y litúrgico de lo que van a realizar en esas celebraciones rituales. La Iglesia recomienda que, para celebrar con el máximo provecho, conviene que los mismos pastores hagan lo posible para comprender mejor tanto los textos como los ritos, a fin de poder dar una enseñanza más auténtica. Aunque esta recomendación se da respecto de la Vigilia Pascual, es evidente que se puede y debe aplicar también a las demás celebraciones de estos días y de todo el año litúrgico.

4. Celebraciones litúrgicas y devociones populares. Es frecuente que nuestros fieles expresen en estos días su fe a través de prácticas devocionales, algunas de ellas muy encarnadas en la tradición religiosa popular. El documento PCFP constata que en muchas ocasiones estas devociones atraen y satisfacen más la expresión religiosa que los mismos ritos litúrgicos. Tal vez resulte un desafío para los presidentes, ministros y para todas nuestras comunidades cristianas el poder dar tanta vida a la Liturgia de estos días santos que, por una parte, se logre convertir su celebración en una real respuesta a las exigencias y a la sensibilidad religiosa de los fieles y, por otra parte, hacer que las devociones propias de estos días, como el Vía Crucis, las procesiones penitenciales, la veneración de la Virgen Dolorosa y otras, se vean enriquecidas por los elementos que aportan la Palabra de Dios y el contenido de la Liturgia.

5. El canto litúrgico y/o religioso. Una de las expresiones oracionales más frecuente y rica es la oración cantada. El canto en la Liturgia tiene dos finalidades o proyecciones: por una parte expresa los sentimientos del creyente y, por otra, alimenta, nutre y madura la fe de la comunidad que canta. No se puede seguir considerando el canto solamente como un elemento cosmético que adorna y embellece una celebración. Es un auténtico medio y forma de integración y participación. Por eso se nos invita a cuidar el canto del sacerdote que preside, de los ministros y del pueblo, ya que los textos adquieren toda su fuerza precisamente cuando son cantados .

Martes Santo.


Evangelio según San Juan 13,21-33.36-38.

Después de decir esto, Jesús se estremeció y manifestó claramente: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería. Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere". El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?". Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer". Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche. Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no pueden venir'. Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿adónde vas?". Jesús le respondió: "A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás". Pedro le preguntó: "¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti". Jesús le respondió: "¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces".

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.





«Y untando el pan, se lo dio a Judas»


Cuando el Señor, Pan de Vida (Jn 6,35), hubo dado pan a este hombre muerto, y entregándole el pan, señalaba al que iba a traicionar al pan vivo, le dice: «Lo que tienes que hacer, hazlo en seguida». No le mandaba hacer el crimen, sino que descubría su mal a Judas y nos anunciaba nuestro bien. Que Cristo fuera entregado ¿no era lo peor para Judas y lo mejor para nosotros? Judas, pues, que se hacía daño a sí mismo, actuó en favor nuestro sin saberlo.

«Lo que tienes que hacer, hazlo en seguida». Palabra de un hombre que está dispuesto, no de un hombre irritado. Palabra en la que se anuncia menos el castigo del que traiciona que la recompensa del redentor, del que rescata. Porque diciendo: «Lo que tienes que hacer, hazlo en seguida», Cristo, más que acusar el crimen del infiel, busca apresurar la salvación de los creyentes. «Fue entregado por nuestros pecados; amó a la Iglesia y se entregó por ella» (Rm 4,25; Ef 5,25). Es lo que hace exclamar al apóstol «Me amó y se entregó por mí» (Gal 2,20). De hecho nadie hubiera entregado a Cristo si él mismo no se hubiera entregado... Cuando Judas le traiciona, es Cristo que se entrega; uno negocia su venta, y el otro nuestro rescate. «Lo que tienes que hacer, hazlo en seguida»: no que eso esté en tu poder, sino que es la voluntad del que todo lo puede...

«Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche.» Y el que salía era él mismo noche. Seguidamente, cuando la noche hubo salido, Jesús dijo: « ¡Ahora es glorificado el Hijo del hombre!» Es entonces cuando «el día al día le pasa el mensaje» (Sl 18,3), es decir, Cristo lo confía a sus discípulos para que lo escuchen y lo sigan en el amor... Algo semejante sucederá cuando este mundo vencido por Cristo, pasará. Entonces la cizaña, ya no se juntará con el grano porque «los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre» (Mt 13,43).

lunes 29 de marzo de 2010

Lunes Santo




Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado. Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales. María, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó con la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo: "¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?". Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella. Jesús le respondió: "Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre". Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él. (
San Juan 12,1-11)


"La casa se llenó de la fragancia del perfume"


Desde mi infancia que no he dejado de pecar, y tú no has dejado de hacerme el bien... A pesar de ello, Señor, que tu juicio sea movido tan sólo por la misericordia. El pecado te da ocasión para condenar el pecado...
¡Quieras encontrar mi corazón digno del fuego de tu perfecto amor, que su intenso calor haga salir de mí y consuma todo el veneno del pecado! Que ponga al desnudo toda la infección de mi conciencia y ésa se ahogue con las lágrimas de mis ojos. Que tu cruz crucifique toda la concupiscencia de la carne, de los ojos y el orgullo de la vida, que han consentido gracias a mi larga negligencia.

Señor, quienquiera podrá muy bien escucharme y burlarse de mi confesión: que me mire yaciendo, con tu pecadora, a los pies de tu misericordia, regándolos con las lágrimas de mi corazón, derramando sobre ellos el perfume de una tierna devoción (Lc 7,38). Que todos mis recursos, por pobres que sean, de cuerpo o alma, sean empleados para comprar este perfume que te complace. Lo derramaré sobre tu cabeza, sobre ti cuya cabeza es Dios; y sobre tus pies, sobre ti cuya franja es nuestra naturaleza enferma. Si el fariseo murmura, ¡tú, Dios mío, ten piedad de mí! Aunque el ladrón que conserva los cordones de la bolsa rechine de dientes, no temo en absoluto disgustar a quien sea con tal que yo te complazca.

¡Oh amor de mi corazón, que cada día, hasta sin parar, te derrame este perfume, porque derramándolo sobre ti, también lo derramo sobre mí mismo... Dame saber darte lealmente el don de todo lo que tengo, de todo lo que sé, de todo lo que soy, de todo lo que puedo! ¡Que no me reserve nada! Estoy ahí, a los pies de tu misericordia; es ahí que estaré siempre, que lloraré hasta que me hagas oír tu suave voz, el juicio de tu boca, la sentencia de tu justicia y de la mía: «Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor» (Lc 7,47)

Domingo de Ramos.


Domingo de Ramos es un día de gran importancia, ya que tenemos que estar atentos a la venida de nuestro señor Jesús. De manera que cuando este cerca, seamos capaces de reconocerlo, amarlo y recibirlo en nuestras vidas como nuestro padre, hermano, como el que dará la vida una y otra vez por nosotros. Pablo, el mensajero de la buena noticia, nos decía: "El Señor está cerca, que nada os preocupe".

Encendamos las lámparas de la fe: como la cinco vírgenes prudentes (Mt 25,1ss), llenémoslas del aceite de la misericordia para con los pobres; acojamos a Cristo del todo despiertos y cantémosle llevando las palmas de la justicia en las manos. Abracémosle derramando sobre él el perfume de María (Jn 12,3). Escuchemos el canto de la resurrección; que nuestras voces se eleven, dignas de la majestad divina, y gritemos con el pueblo ese grito que viene de la multitud: ¡Hosanna en las alturas! Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel. Está bien dicho: «El que viene», porque viene sin cesar, jamás nos falta: "El Señor está cerca de los que lo invocan con sinceridad" "Bendito el que viene en nombre del Señor"

El Rey manso y pacífico está a nuestra puerta. El que reina en los cielos sobre los querubines está aquí abajo sentado sobre un pollino de borrica. Preparemos las casas de nuestras almas, quitemos de ellas esas telas de araña que son las discordias fraternas; que nadie encuentre en nosotros el polvo de la maledicencia. Derramemos a oleadas el agua del amor, y apacigüemos las desavenencias que levanta la animosidad; después salpiquemos el vestíbulo de nuestros labios con las flores de la piedad. Entonces, que surja de nosotros ese mismo grito que brota de la muchedumbre: "Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel"

De esta manera este domingo de ramos nos hace reconocer al Señor "Hosanna, en las alturas. Bendito e que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel" en nuestros corazones. Esta es la invitación también para este día de esta semana santa, reconocer a Jesús en nuestros corazones de manera que podamos vivir esta semana con Jesús, su pasión, su muerte. También acompañar a María su madre a vivir este calvario el cual tiene que vivir por su único hijo.

Continuemos viviendo esta Semana con Cristo y para Cristo.